Más de 300 productores y técnicos participaron de una jornada en el paraje Santa Cruz del Monte, en Pozo Azul, centrada en el mejoramiento genético participativo de semillas criollas.
La actividad marcó el cierre de una serie de capacitaciones iniciadas en Puerto Iguazú, que combinaron instancias teóricas y prácticas en chacras de la zona. Asistieron delegaciones de Misiones y Jujuy, junto a representantes de Bolivia, Brasil y Colombia.
El encuentro se desarrolló en el marco de un proyecto financiado por organismos internacionales y ejecutado por equipos técnicos de la región. La iniciativa apunta al intercambio de conocimientos y al fortalecimiento del trabajo comunitario en torno a la producción de semillas.
Desde la organización señalaron que uno de los ejes principales es evitar la degradación de semillas nativas por cruces con cultivos transgénicos. En ese sentido, se promovió la conservación y mejora de semillas propias por parte de los productores.
Durante la jornada, el maíz fue el cultivo central. Se trabajó sobre distintas etapas del proceso productivo y se aplicaron técnicas como los corredores agrobiodiversos, que permiten el control natural de plagas mediante la combinación de cultivos sin uso de insumos químicos.
También se realizaron prácticas de selección en campo, donde los participantes evaluaron mazorcas junto a técnicos y definieron criterios de calidad de manera conjunta.
Desde la cooperativa organizadora indicaron que, pese al resultado positivo del encuentro, los pequeños productores enfrentan dificultades por falta de acompañamiento y financiamiento local, lo que obliga a sostener este tipo de proyectos con apoyo internacional.
A pesar del contexto, destacaron que la iniciativa posiciona a la región como un punto de referencia en el trabajo con semillas criollas a nivel sudamericano.

