Una denuncia por un supuesto robo terminó con un desenlace inesperado en Oberá. Una mujer de 65 años aseguró que su cuidadora le había sustraído el dinero de su jubilación, pero tras una inspección realizada por efectivos de la Unidad Regional II, el efectivo fue hallado oculto detrás de un mueble de la vivienda.
La cuidadora había manifestado a los policías que la mujer solía olvidar dónde guardaba sus pertenencias y también advirtió que en la casa había un arma de fuego. Con autorización de la propietaria y en presencia de testigos, los uniformados encontraron los 542 mil pesos, descartando así el presunto hurto.
Durante el procedimiento, además, secuestraron una pistola calibre .22 cargada con nueve proyectiles, que se encontraba oculta y sin la documentación correspondiente.
Por disposición de la Justicia, el dinero fue entregado a un familiar responsable de la mujer, mientras continúan las actuaciones judiciales por el arma incautada.
