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Satélites, Yerba y Deudas: lo que Dejó la Quinta Sesión Ordinaria en la Cámara de Diputados de Misiones

"La sesión que habló de satélites explicaba como una madre esperaba en la puerta de una comisaría"

Por Daniel Orloff



Tres horas y cuarenta minutos. Cuarenta diputados. Blockchain, satélites, inteligencia artificial, créditos internacionales y un debate sobre violencia de género que empezó con dolor genuino y terminó siendo munición política. Eso fue la quinta sesión ordinaria de la Cámara de Representantes de Misiones, celebrada este 4 de junio en un día que además era el aniversario de la provincia. El menú era ambicioso. La digestión, más complicada.


Antes de entrar en los temas de fondo, hay una escena que vale más que cualquier análisis político: el presidente del cuerpo tuvo que abrir la sesión recordándole a los diputados que el reglamento existe. Específicamente, citó los artículos 102 y 116 para advertir que en la sesión anterior un legislador había usado el espacio del "sentido del voto" (un momento que reglamentariamente sirve para decir en qué sentido votás y por qué, ceñido al tema) para luego permitir un largo discurso político en contra el ministro nacional Federico Sturzenegger.



El legislador en cuestión era Héctor "Cacho" Bárbaro (PAyS). Y la advertencia, como se vería horas después, no sirvió de nada.


Cuando llegó el turno de debatir sobre yerba mate, Bárbaro volvió a leer declaraciones de Sturzenegger, a calificarlo de "personaje nefasto" y a desarrollar su tesis con total comodidad. El presidente lo interrumpió: "Diputado, sentido al voto, referido al tema por favor". Bárbaro respondió con una calma que rozaba lo filosófico: "Estoy hablando de lo mismo, presidente... el mismo caminito, el caminito yerbatero". El presidente insistió. Bárbaro continuó. Y terminó su discurso completo.



La moraleja no es que Bárbaro sea desobediente, es que es un legislador con décadas de trayectoria y sabe manejarse en el recinto por lo que hizo que el reglamento fuese solo una referencia decorativa. Y que el presidente, con toda su investidura, no tuvo ni las herramientas ni aparentemente la voluntad de hacerlo cumplir. Bienvenidos a la quinta sesión ordinaria.


El oxígeno tiene precio, pero nadie explicó de quién es el negocio




Uno de los momentos más aplaudidos de la tarde fue cuando la diputada Aryhatne Bhar (EM) sentenció que "el principal producto que hoy elabora Misiones es el oxígeno". La frase es poderosa, está bien construida y, como toda frase bien construida en política, esconde más de lo que muestra.


El contexto era la defensa del proyecto de Protección Satelital de la Selva Misionera, que junto con "Misiones Conectadas" conformó la agenda tecnológica más ambiciosa de la sesión. La diputada sumó datos que el oficialismo presentó como un triunfo histórico: la entidad internacional Verra aprobó el programa jurisdiccional de carbono forestal REDD+ Eco 2 para Misiones, el primero de su tipo liderado por un gobierno subnacional. Lo describió como el paso de la "magia" de la fotosíntesis a "rendimientos reales".


La pregunta que nadie hizo: ¿rendimientos para quién, en qué proporción, con qué reglas?


El mercado de bonos de carbono es un mercado real, pero con una opacidad considerable. Verra es una certificadora privada de alcance global. Los créditos que genera tienen compradores que son, en su mayoría, empresas que los usan para compensar sus propias emisiones sin reducirlas. El debate internacional sobre si estos mecanismos realmente frenan la deforestación o simplemente la monetizan, un negocio que ya tiene contratos firmados, anticipos cobrados y productores excluidos.


El programa ECO2 funciona bajo el mecanismo internacional REDD+: la provincia vende créditos de carbono en el mercado global. Hasta ahí, bien. El problema es lo que no se dice en el recinto: Misiones ya cobró anticipos por esos créditos, plata que según el director de la Sociedad Rural Argentina, Andrés Costamagna, fue a parar a consultoras suizas y la distribución de beneficios entre el Estado y los productores locales es exactamente al revés de lo que establece la normativa nacional: 70% para el gobierno provincial, 30% para los dueños de la tierra que conservan ese bosque.


Cuando la diputada describió todo esto como el paso de la magia de la fotosíntesis a rendimientos reales, tenía razón. La pregunta es para quién son esos rendimientos.


El blockchain y el sobrestock que nadie quiso mencionar

La diputada Paula Virginia Franco (EM) fundamentó el Sistema Provincial de Trazabilidad Digital de la Yerba Mate con una tecnología que sobre el papel es impresionante: blockchain (sistema de registro digital que hace imposible alterar o falsificar los datos de cada transacción), inteligencia artificial, contratos inteligentes, tokenización de activos y códigos QR para que cualquier consumidor pueda seguir el recorrido del producto desde la hoja verde hasta la góndola.

El objetivo declarado es proteger a los 9.000 pequeños productores que tienen menos de 10 hectáreas, exhibir los márgenes de ganancia de cada eslabón y generar información confiable en un mercado que la propia Franco calificó de "imperfecto".

No voy a debatir la tecnología. Es buena tecnología aplicada a un problema real. Mi problema es con el diagnóstico del problema. Ya analicé en profundidad la crisis del sector yerbatero, el problema es el sobrestock estructural, no falta de transparencia.



Un sistema que transparenta precios en un mercado con exceso de oferta le dice al productor con mayor claridad exactamente cuánto está perdiendo. Es útil. No es la solución.

El debate fue, como suele ser en este tema, apasionado y binario. Manzoni (La Libertad Avanza) defendió la desregulación alegando que las intervenciones del pasado fueron "el motor de la decadencia". Bárbaro (ya sin restricciones reglamentarias a esa altura) advirtió que en diez años solo quedarán cien grandes latifundistas si el modelo continúa. Ninguno de los dos habló de sobrestock. El blockchain tampoco lo resuelve, pero al menos es algo concreto. Punto para Franco con el proyecto de Rovira.




El "escudo" de Misiones y la deuda que nadie llama deuda

El diputado José Luis Pastori presentó el proyecto de autorización de operaciones de crédito público con un nombre que dice todo sobre cómo este oficialismo maneja la narrativa: lo llamó "escudo de desarrollo". No deuda. Escudo.



El argumento de fondo: la retracción del financiamiento nacional y la obra pública provincial que está frenada. Pastori enumeró los destinos del crédito (caminos, viviendas, tendidos eléctricos, conectividad, un Fondo Misionero para la Innovación Productiva) y presentó los "candados constitucionales" que lo blindan: prohibición de usar un peso en gastos corrientes, licitación pública para las entidades financieras, rendición de cuentas semestral ante la Cámara.


Si esos controles se cumplen, puede ser inversión genuina. Si no se cumplen, es deuda con otro nombre.


Lo que no se debatió en el recinto es si existe un historial de cumplimiento de esas rendiciones de cuentas. Nadie preguntó. 


Lo que sí quedó claro es que la narrativa del "centralismo porteño" (presente en casi cada fundamentación del día) tiene la virtud de ser parcialmente cierta y el defecto de ser infinitamente conveniente. Cuando todo lo malo viene de afuera, lo de adentro permanece en las sombras. En algún punto de esta legislatura alguien tendrá que hacer esa pregunta en voz alta.


La VTV: la propuesta más sensata llegó de donde menos se esperaba

En medio de tanto debate ideológico, el diputado Santiago Nicolás Koch (UCR) fundamentó algo concreto y que afecta directamente al bolsillo de cualquier misionero que tenga un auto: la modernización del sistema de Verificación Técnica Vehicular.


El diagnóstico es tan simple que cuesta entender por qué no se hizo antes: hoy el servicio está concentrado en uno o dos talleres por zona, con filas interminables, costos discrecionales y cero competencia. La propuesta es habilitar a cualquier taller mecánico privado que cumpla los requisitos técnicos para ofrecer el servicio, rompiendo esa estructura monopólica.


Con identidad misionera, aclara el proyecto: el Ejecutivo puede establecer tarifas diferenciales para pequeños productores y trabajadores que usan el vehículo como herramienta. Y los plazos son razonables: un auto 0 km recién va a revisión a los cinco años, los vehículos de hasta una década cada dos años.


Competencia real, costos más bajos, menos tiempo perdido. No hay ideología en eso, hay sentido común. Y viniendo de un bloque que no es el libertario, dice algo sobre cómo se distribuyen realmente las ideas.



La madre de Dulce fue a la comisaría y la mandaron a casa

Aquí el análisis político pasa a segundo plano.

Dulce María tenía 17 años y vivía en Eldorado. Su cuerpo fue hallado en una obra en construcción en una zona oscura y poco transitada frente al cementerio de la localidad. Su madre había ido antes a radicar una denuncia. La policía por cuestiones de jurisdicción se negó a recibirla.


Eso no es un problema de presupuesto nacional. Es una falla del Estado misionero, concreta, operativa, con nombre y dirección.


El debate que siguió en el recinto fue de los más tensos de la tarde. La diputada Soler (Encuentro Misionero) reivindicó la movilización del Ni Una Menos y denunció un recorte del 89% en el presupuesto nacional para políticas de género, el desmantelamiento de la Línea 144 y del programa Acompañar. Su pregunta fue: "¿Qué van a hacer los juzgados con esa información cuando la tengan? ¿Con qué refugios van a derivar a las víctimas?"

La diputada Steckler (La Libertad Avanza) señaló lo que nadie del oficialismo quería poner sobre la mesa: en Misiones se duplicaron los femicidios entre 2024 y 2025, y los procesos judiciales demoran más de 25 meses en llegar a sentencia definitiva. La mora es provincial. Los refugios que faltan también son provinciales.

El problema es que el debate se convirtió en munición política en lugar de agenda de trabajo. Soler tiene su punto en que sin recursos nacionales las herramientas se vacían. Steckler tiene su punto en que la falla institucional que le cerró la puerta a la madre de Dulce no tiene que ver con el presupuesto de género de la Nación.

Por su parte, el diputado Juan Alberto Ahumada cerró su intervención con un llamamiento a los hombres: “tenemos que entender que nosotros somos la razón del problema” y que “tenemos que involucrarnos” para que el reclamo deje de ser únicamente de las mujeres. Pidió dejar de lado los partidos políticos, reconocer la problemática social y “empezar a hablar de por qué esto sigue sucediendo”.


Si bien el mensaje buscaba un tono constructivo, quedó algo difuso (por lo decir confuso):



MetalMisión, los judokas y las cosas que funcionan

No todo fue cruce y ruido. La ley MetalMisión fue el único consenso genuino de la jornada y merece ser reconocido como tal: un sector que sostiene a 3.800 familias, representa el 15% de la industria provincial y está trabajando al 40% de su capacidad instalada necesitaba una señal concreta del Estado. La ley la da: registro provincial, marca de calidad con requisito de más del 60% de materia prima misionera, beneficios fiscales y pasantías en escuelas técnicas. Todos votaron a favor, cada uno desde su propia lógica, sin forzar una unanimidad artificial. Así debería funcionar siempre.






Y en el cierre, en un gesto que contrasta con la densidad política del resto de la sesión, la Cámara instituyó el 21 de mayo como Día Provincial del Artista Marcial, en homenaje a Yoshihiro Matsumura, el judoka que llegó a Posadas en 1966 y formó a generaciones en disciplina, ética y respeto. Un reconocimiento justo para alguien que construyó el arte marcial y el deporte durante décadas. La diputada Sara Butvilofky (EM) también recordó que el 4 de junio es el aniversario de la Provincia de Misiones y de la primera Cámara de Diputados, en 1955. Misiones, dijo, "no es periferia de nadie".




Lo que la sesión no dijo

Una sesión de casi cuatro horas con blockchain, satélites, crédito internacional y debates sobre la violencia de género o intrafamiliar puede dar una impresión de profundidad. La impresión no siempre es el diagnóstico.


Lo que esta sesión mostró, con más claridad que cualquier declaración, es una Cámara con una mayoría que avanza su agenda y construye relato con habilidad, una oposición libertaria que a veces tiene los argumentos más precisos pero no el peso para imponerlos, y una cultura parlamentaria donde el reglamento se cita pero no se cumple, donde la política nacional ocupa más espacio que la gestión local, y donde las preguntas más incómodas: ¿Quién gana con los bonos de carbono? ¿Cuántas rendiciones de cuentas se cumplieron? ¿por qué la policía de Eldorado mandó a casa a la madre de Dulce?  no encontraron respuesta porque nadie quiso profundizarlas realmente.

Daniel Orloff — Director Periodístico, San Vicente Informa / Misiones Informa

Material gentileza: Canal 21

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