La nafta en Misiones:
pagás más y el Estado
no te dice cuánto te cobra
En Posadas ya roza los $2.220 el litro. En Puerto Iguazú, El Soberbio, San Vicente o Dos de Mayo, más todavía. Más de un tercio de ese precio son impuestos. Los nacionales están documentados. Los provinciales, conocidos con esfuerzo. Los municipales, directamente invisibles. Eso no es un problema técnico. Es una decisión política.
Este miércoles 13 de mayo, YPF anunció por boca de su presidente Horacio Marín un aumento del 1% a partir del jueves 14, con un nuevo "buffer" de precios por 45 días. La misma promesa de congelamiento que hizo el 1° de abril y rompió antes de que se cumpliera el plazo. Si el ajuste se traslada a Misiones con la diferencia histórica que la provincia arrastra, la Nafta Super YPF en Posadas podría superar los $2.240 por litro esta semana.
Cuando cargás nafta en cualquier surtidor de Misiones, el display te muestra un número. Nada más. No te dice cuánto de ese precio es el combustible en sí, cuánto se lo lleva la Nación, cuánto la Provincia y cuánto el municipio donde estás parado. Pagás y te vas. El sistema está diseñado exactamente así.
Vale la pena ser directo: eso no es un problema técnico ni un olvido administrativo. Es una decisión política que beneficia a los tres niveles del Estado simultáneamente, porque ninguno tiene incentivos para que el ciudadano sepa con exactitud cuánto le está cobrando y con qué justificación.
Primero, aclaremos los nombres
En las conversaciones sobre combustibles aparecen siglas que se usan de manera intercambiable y que vale la pena distinguir antes de seguir. El ITC (Impuesto a la Transferencia de Combustibles) fue el nombre histórico del tributo principal. Hoy se llama formalmente ICL, Impuesto a los Combustibles Líquidos, tras la reforma de la Ley 27.430 en 2017. Son el mismo impuesto en diferentes momentos de su historia legal. Cuando escuchás a alguien decir "ITC", está usando el nombre viejo; cuando aparece "ICL", es la denominación actual.
Complementario al ICL existe el IDC, Impuesto al Dióxido de Carbono, más pequeño (alrededor del 1%) pero que se suma al primero antes de que el IVA se calcule sobre el total. Ese detalle no es menor: el IVA del 21% se aplica sobre un precio que ya incluye los dos impuestos anteriores, generando el clásico efecto de impuesto sobre impuesto.
Lo que sí sabemos: el "quilombo" nacional
Tres tributos nacionales están documentados y se aplican igual en cualquier surtidor del país. En Ushuaia o en Puerto Iguazú, en CABA o en San Vicente, el porcentaje que se llevan es idéntico.
Los tres tributos nacionales suman alrededor del 31% del precio final. Son iguales en todo el país. Si la nafta en Misiones costara lo mismo que en Buenos Aires, la explicación terminaría ahí. Pero no termina.
Eso es Posadas, la ciudad más grande de la provincia, la mejor conectada, la que tiene mayor competencia entre marcas. En municipios del interior (San Vicente, El Soberbio, Dos de Mayo) la diferencia con CABA se amplía más. Puerto Iguazú suma encima la presión de demanda turística internacional, lo que históricamente la ubica entre los puntos más caros de la provincia.
La capa provincial: historia reciente que conviene entender
Hasta diciembre de 2025, Misiones aplicaba una alícuota de Ingresos Brutos del 4,5% sobre la venta mayorista de combustibles, una de las más altas del país. En enero de 2026, el gobernador Hugo Passalacqua firmó una reducción al 1% para esa etapa mayorista.
La medida fue celebrada por CESANE, la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste. El problema es que la reducción fue parcial. La etapa minorista (la que afecta directamente al precio que pagás vos) sigue tributando el 2,5% sobre el total de ingresos, o el 4,5% sobre el margen. La baja del mayorista ayudó un poco, pero el precio final apenas se movió en el surtidor.
La "aduana paralela": qué es, qué hizo y qué pasa ahora
Desde 2007, la Resolución 56/07 del gobierno provincial estableció cobros diferenciados a los camiones que ingresan a Misiones transportando mercadería. No es una aduana en el sentido técnico del término (eso requeriría autorización nacional y existe un solo régimen aduanero en el país). Es un cobro provincial sobre el transporte de cargas que encarece el flete de todo lo que llega a la provincia, incluyendo el combustible. Por eso las comillas son importantes: "aduana paralela" es como se la conoce, quizás por el efecto económico pero no la naturaleza jurídica del instrumento.
Ahora como saben, hay novedades. La resolución tiene prevista una suspensión de seis meses a partir de julio de 2026, prorrogable automáticamente por otros seis meses más, hasta julio de 2027. La pregunta que nadie está respondiendo todavía es: ¿cuánto va a bajar el precio del combustible en Misiones cuando se elimine ese sobrecosto logístico? Si llega a ser "casi nada", habrá que preguntarse adónde fue a parar ese costo todos estos años.
El transportista que trae combustible a Misiones paga el ICL para que se arreglen las rutas. Paga la "aduana paralela" para entrar a la provincia. Y llega a destino por rutas que nadie arregló.
El ICL que se recauda pero no vuelve a las rutas
Por la Ley 23.966, el 28,58% de lo recaudado por el ICL debe ir al Fideicomiso de Infraestructura de Transporte, de donde se financia el mantenimiento de la red vial nacional. En 2024 ese fideicomiso recibió $619 mil millones y Vialidad Nacional ejecutó la mitad. En 2025 la recaudación del ICL creció un 170%. Las rutas de Misiones no mejoraron en la misma proporción.
Ese es el contexto en el que Nación y gobernadores se enfrentaron durante 2025. El gobierno nacional propuso coparticipar los fondos pero transfiriendo también la responsabilidad de las rutas a las provincias. Los gobernadores de todo el país (incluyendo Misiones) rechazaron la propuesta y presentaron su propio proyecto para repartir los fondos por coparticipación sin condiciones. El Senado aprobó ese proyecto. La disputa sigue abierta. Mientras, el camionero que trae la nafta a San Vicente o Dos de Mayo sigue circulando por rutas que el ICL que pagó debería haber financiado.
El gran agujero negro: las tasas municipales
Cada municipio de Misiones cobra sus propias tasas sobre los combustibles. Pero hay un detalle clave: muchas de esas tasas no se denominan "tasa al combustible". Se llaman tasa vial, seguridad e higiene, tasa de servicios urbanos, o adoptan denominaciones propias de cada ordenanza municipal. El efecto económico es el mismo (encarecen el precio en el surtidor y sacar unos mangos extra) pero la denominación diferente hace casi imposible su identificación sin analizar ordenanza por ordenanza.
No existe ningún registro público centralizado de las tasas que los municipios de Misiones cobran sobre los combustibles. El presidente de YPF declaró en 2026 que algunos municipios del país aplican tasas que representan hasta el 25% del precio final. En los 79 municipios de Misiones (Posadas, Oberá, Eldorado, Apóstoles, San Vicente, El Soberbio, Dos de Mayo, Puerto Iguazú y el resto) esos datos no están publicados de forma accesible.
Un ticket que podría cambiar todo
Imaginá que el ticket del surtidor dijera esto como en otras provincias:
Así debería verse tu ticket de combustible
Con ese nivel de detalle, cualquiera podría buscar la "Ordenanza 1247/23" en la página municipal (que casi ninguna tiene actualizada, mucho menos con el dijesto) o ir al Concejo Deliberante y pedirla para leerla (si no te cobran la impresión), así se puede verificar si el monto es correcto y, si lo considera excesivo, presentarse ante los concejales o el intendente de turno a exigir una explicación. Hoy eso es imposible porque el dato no existe ni en el ticket.
La tecnología no es el obstáculo. Cualquier sistema de punto de venta moderno puede imprimir ese desglose. El obstáculo es exclusivamente político. Lo repito, el problema es del político.
Exigí el desglose en el ticketEl relato que circula y lo que le falta
Cada vez que sube la nafta, el relato mediático local es predecible: impuestos nacionales. El ICL, el IVA, el IDC. Todo correcto, todo verificable, todo apuntando en una sola dirección. Lo que sistemáticamente no aparece: la alícuota histórica de Ingresos Brutos provinciales entre las más altas del país durante años, las tasas municipales invisibles, el costo logístico de la "aduana paralela" provincial, y el ICL que se recauda para rutas pero no llega a las rutas de Misiones.
El problema tiene dos piernas: nacional y provincial. Cuando solo se habla de una, no es porque la otra no exista. Es porque a alguien le conviene que no se mencione.
Mientras el precio del combustible siga siendo un número sin explicación, el debate va a seguir siendo un juego de espejos donde cada nivel del Estado señala al otro. Y vos seguís cargando en Posadas, en San Vicente, en Dos de Mayo o en Puerto Iguazú pagando más de $2.200 sin saber exactamente a quién le estás pagando qué.
Eso tiene solución. Y la solución empieza por exigirla.