La industria tealera de Misiones empieza a vislumbrar un panorama más alentador en los mercados externos. Así lo afirmó el empresario Eduardo Goldfart, de Dos de Mayo, quien señaló que, pese a las dificultades actuales, ya se perciben indicios favorables a nivel global que generan expectativas concretas de mejora para 2027.
Según el empresario tealero Eduardo Goldfart, la actividad se mantiene en funcionamiento por el esfuerzo conjunto de productores e industrias, dentro de un esquema que sostiene a una de las principales economías regionales de la provincia. Señaló que la continuidad productiva y el trabajo articulado permiten al sector posicionarse ante un eventual cambio de escenario.
En el plano internacional, indicó que comienzan a registrarse señales favorables, como una disminución en la sobreproducción de países competidores y posibles variaciones climáticas que podrían ajustar la oferta global. Estos factores, explicó, generan condiciones que podrían favorecer al té producido en Misiones en los mercados externos.
En cuanto al contexto actual, mencionó que persisten dificultades vinculadas a costos y tipo de cambio como el dólar, aunque el sector continúa activo en las exportaciones y avanza en estrategias de adaptación. En ese marco, empresas misioneras trabajan en la apertura de nuevos mercados, principalmente en Medio Oriente, con el objetivo de diversificar destinos comerciales.
Estados Unidos se mantiene como el principal destino del té argentino, concentrando la mayor parte de la demanda externa, mientras se proyectan acciones para sostener y ampliar la presencia internacional.
En el ámbito productivo, la estructura del sector se conserva y muestra señales de reorganización. Algunos productores retoman o refuerzan su participación en la actividad, lo que contribuye a sostener la base tealera.
El perfil exportador continúa siendo predominante, con alrededor del 95 por ciento de la producción destinada al exterior. En paralelo, crece el segmento gourmet, impulsado por pequeñas empresas que incorporan valor agregado y amplían la oferta en nichos específicos.
Además, eventos como la Expo Té permiten visibilizar la actividad y acompañar el desarrollo del sector, con eje en la calidad y la innovación.
Con este panorama, el sector tealero atraviesa una etapa de transición, marcada por la continuidad productiva, la búsqueda de nuevos mercados y las condiciones del contexto internacional.
