Tras más de tres décadas de funcionamiento informal, quedó habilitado el primer matadero del Alto Uruguay y ya proyectan superar los 100 socios antes de fin de año.
La planta de faena se formalizó luego de diez meses de gestiones y trabajos en las instalaciones, y actualmente reúne a más de 70 productores de la zona que abastecen de carne vacuna a la región.
El proceso se inició tras el cierre del antiguo matadero, cuando un grupo de familias conformó una comisión y avanzó en la creación de una asociación para sostener la actividad.
Desde la entidad señalaron que el número de socios continúa en crecimiento y esperan alcanzar el centenar en la próxima asamblea.
El nuevo espacio, impulsado por la Asociación Bovina del Alto Uruguay, marca el fin de 32 años de funcionamiento sin habilitación oficial.
Según indicaron, el antiguo lugar de faena operaba sin registros ni controles sanitarios.
Con la habilitación, se incorporaron exigencias sanitarias y controles obligatorios para la salida de la carne.
Además, el proyecto contó con acompañamiento del municipio y la Provincia, y prevén acceder a un crédito para completar mejoras en la infraestructura.
