En Caraguatay, una auditoría interna reveló presuntas irregularidades en el uso del combustible municipal. Según el informe presentado por la intendenta interina Norma Gularte, el 38% era destinado al vehículo personal del intendente bajo licencia y otro 27% a un camión de un familiar directo. Solo el 35% quedaba para la ambulancia y los servicios públicos.
De acuerdo a lo informado, la actual gestión también detectó faltantes de maquinaria y dificultades en el proceso de transición, incluyendo la negativa de parte del gabinete saliente a entregar elementos y documentación. La situación derivó en una denuncia penal para determinar responsabilidades.
En paralelo, se indicó que el municipio presentaba problemas operativos, con vehículos fuera de servicio y limitaciones en la prestación de servicios básicos.
Siempre según datos oficiales, en las primeras tres semanas de intervención se restablecieron servicios esenciales como la ambulancia y la recolección de residuos. Además, se realizaron tareas de mantenimiento en caminos internos.
La auditoría continúa en curso mientras avanza la investigación judicial sobre el destino de recursos y bienes municipales.
