Una empleada del Honorable Concejo Deliberante de Caraguatay denunció por abuso sexual al intendente de esa localidad, Mario Peyer. La presentación judicial fue realizada el 25 de febrero ante la Fiscalía de Instrucción de Puerto Rico.
La denunciante, de 30 años, realizó la acusación con el patrocinio de una abogada y señaló supuestos hechos de acoso que habrían comenzado a mediados del año pasado. Según consta en la denuncia, el episodio más grave habría ocurrido el 4 de septiembre de 2025 dentro del edificio del Concejo Deliberante.
Tras la denuncia, el Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico, a cargo del juez Manuel Balanda Gómez, dispuso una prohibición de acercamiento entre el intendente y la denunciante.
Para este miércoles por la mañana fue fijada una audiencia de ratificación de denuncia en sede judicial, donde la mujer deberá ampliar su declaración y aportar detalles sobre fechas, lugares y circunstancias de los hechos denunciados.
De esa instancia podrían surgir nuevas medidas judiciales si se reúnen elementos que respalden la acusación. El intendente ya fue notificado de la causa en su contra.
Además, el último lunes la mujer volvió a presentarse en la Justicia para denunciar al jefe comunal por presuntas amenazas. Según manifestó, el intendente habría pasado frente a su domicilio y le habría dejado un mensaje intimidante desde su vehículo.
En la presentación judicial, la denunciante relató que el 8 de julio del año pasado fue convocada al despacho del intendente en el edificio municipal para hablar sobre su situación laboral. Durante ese encuentro, aseguró que el funcionario le tomó las manos y le dijo que la situación se iba a resolver.
La denuncia indica que el hecho más grave ocurrió el 4 de septiembre, cuando el intendente se presentó en el edificio del Concejo Deliberante para entregarle una caja de bombones por el Día de la Secretaria. Siempre según el relato de la denunciante, ambos ingresaron a una oficina donde el funcionario cerró la puerta y se produjo el abuso tras un forcejeo.
La mujer también declaró que, luego del hecho, el intendente le habría dicho que no realizara la denuncia porque nadie le iba a creer y que podía pedir el traslado de su pareja, quien trabaja como efectivo policial.
Según la presentación judicial, la empleada asegura contar con testigos sobre parte de los hechos denunciados. También manifestó que desde entonces padece episodios de ansiedad y ataques de pánico.
La denuncia fue radicada luego de que la mujer relatara lo ocurrido a la ex presidenta del Concejo Deliberante, Norma Gularte, quien la habría alentado a realizar la presentación ante la Justicia.
