Un hecho inusual sorprendió a los vecinos del centro calle Bolivia y San Martín de Dos de Mayo. Ariel Oscar Lemes (44), trabajador dedicado al lavado de autos, aseguró que el tanque de agua de su vivienda, ubicado sobre una estructura de unos 10 metros de altura, rebosó de manera continua durante tres días, sin estar conectado a ninguna fuente activa de suministro.
Según relató en diálogo telefónico, todo comenzó el lunes, cuando advirtió que el tanque desbordaba agua pese a que la bomba del pozo perforado estaba apagada. “Saqué la manguera que viene del pozo, revisé la bomba y no estaba funcionando, pero el tanque igual se llenaba solo”, explicó.
El hombre indicó que, para descartar cualquier conexión externa, desconectó también el conducto que distribuye el agua hacia la vivienda. Aun así, el tanque continuó rebosando. “No había ninguna manguera conectada y el agua seguía saliendo”, sostuvo.
El episodio se extendió por tres jornadas consecutivas. En ese lapso, y en medio de un contexto de escasas lluvias en la zona, el constante derrame llamó la atención de los vecinos, quienes alertaron a la Cooperativa de Agua y Energía ante la sospecha de una posible pérdida o conexión irregular.
Personal de la entidad se presentó en el lugar y constató la presencia de abundante agua. Sin embargo, según explicó Ariel, en ese sector no existen conexiones activas a la red pública, por lo que no pudieron intervenir al tratarse de una instalación domiciliaria sin vínculo con el sistema general.
Con el correr de las horas, el caso comenzó a difundirse en el barrio. Algunos vecinos se acercaron a la vivienda y, de acuerdo al testimonio del propietario, varias personas con dolencias físicas tomaron agua o se mojaron con ella. “Vinieron personas que estaban enfermas, llevaron agua y dicen que se sintieron mejor”, afirmó.
Ariel señaló que el comportamiento del tanque parecía variar según la presencia de visitantes. “Cuando la persona venía, el tanque rebosaba; después de que se llevaba el agua o se mojaba, paraba”, relató. Incluso aseguró que en su propio entorno familiar notaron mejoras en algunas afecciones.
El tanque, utilizado habitualmente para abastecer su vivienda y su actividad comercial, no estaría conectado a otra fuente que no sea la bomba del pozo, la cual (según insiste) permaneció desconectada durante los episodios.
La situación generó distintas interpretaciones entre los vecinos. Algunos atribuyen lo ocurrido a un fenómeno extraordinario, mientras que el propio Ariel reconoce que no encuentra explicación técnica para lo sucedido. “Con la sequía que hay y sin la bomba funcionando, no es normal que rebose tres días seguidos”, expresó.
El caso se difundió a través de videos grabados en el lugar, donde se observa el agua desbordando desde lo alto de la estructura y escurriendo por el patio. Hasta el momento, no hubo intervención técnica adicional ni un informe que determine el origen del agua.
